Mitos y verdades sobre París.

París es probablemente una de las ciudades más conocidas del mundo. Y cuando de una ciudad mucho se habla, poco se dice. Es por eso que hoy queremos desmitificar a la bella París, contándoos cuáles son esos mitos que se pasan de boca en boca sobre la ciudad y sus característicos (y muchas veces estereotipados) habitantes.

Groserías y la falta de simpatía de los parisinos

Esto lo he escuchado numerosas veces, especialmente de lado de los ingleses y americanos. Sin embargo, en mi propia experiencia (y varios otros a los que he consultado) los parisinos resultan amigables, confianzudos y no tienen problemas en ayudarte si lo necesitas.

Pero, entonces, ¿de dónde viene este mito? Bueno, está claro que a donde viajemos encontraremos gente que no es muy amigable, ya sea en Madrid o en Hong Kong.

Mucha de la antipatía de los franceses viene por problemas de idioma. Y allí es donde muchos ingleses y americanos son responsables de la actitud recibida: si uno impone su idioma, como si aumentar el volumen hiciera que el otro entendiera, o como si se esperara que todo el mundo hablara el mismo idioma, pues está claro que no recibirán muchas sonrisas. Haciendo el esfuerzo de aprender algunas frases básicas podemos terminar recibiendo una cortesía impensada, una sonrisa y una mano en un momento de necesidad.

Los parisinos entienden pero se hacen como que no

Imaginaos que alguien viene en español y habla con un acento extraño. Pues es normal no entender completamente lo que dice, ¿verdad? Pues lo mismo en francés, ¡especialmente en francés! Si no pronunciamos bien la SS, por ejemplo, podemos terminar pidiendo veneno en lugar de pescado en el restaurante.

Si no conoces la palabra exacta en francés (o no llegas a pronunciarla correctamente), intenta explicando que es, como se usa, para qué sirve, etc. Encontraréis que la gente aprecia el esfuerzo y está dispuesta a ayudaros.

baguete francia

Todos los franceses llevan una barra de pan

Bueno, este es uno de los mitos que ¡es real! Caminar por las calles de París no sería lo mismo sin los parisinos cargando sus baguetes aun calientes de las muchas panaderías que hay en la ciudad. Para sentiros completamente parte de París, ¡no podéis dejar de hacerlo vosotros mismos!

Conclusión

Lo más importante es no estereotipar. Especialmente cuando nos dirigimos a un destino que no hemos visitado nunca antes. Viajar con la mente abierta y una actitud positiva será lo que de segur nos asegurará pasar una buena experiencia y disfrutar de la hospitalidad de nuestro destino.

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